EL Rincón de Yanka: abril 2016

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NO TENEMOS MIEDO

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UNIDOS POR NUESTRA BARCELONA

sábado, 30 de abril de 2016

TRECE ENTRE MIL Y EL INFIERNO VASCO: EL TERRORISMO DE LA IGLESIA VASCA

“Es tan homicida el ojo que mira hacia otro lado 
como el que apunta con la mirilla del fusil; 
es tan culpable la mano que echa la persiana 
para no enterarse de lo que ocurre afuera 
como la que aprieta el gatillo”. 
W. Szpilman 

 "Lo mas atroz de las cosas malas 
y la gente mala es el silencio de la gente buena" 
 Gandhi 

 “Quien acepta pasivamente el mal 
es tan responsable como el que lo comete. 
Quien ve el mal y no protesta, 
ayuda a hacer el mal” 
Martin Luther King



El infierno vasco da cancha a los que tuvieron que soportar que les tiraran las nueces a la cara. Nueces como balas y nueces como escupitajos. A través de una veintena de testimonios, el hilo conductor que engarza las declaraciones de gentes de la derecha, el centro, la izquierda y apolítica es que el proyecto colectivista de los nacionalistas ha creado un cordón sanitario alrededor del proyecto individualista, liberal y democrático de los perseguidos. La conexión íntima del nacionalismo con la violencia queda así de manifiesto, a veces de una forma rudimentaria y salvaje, el tiro en la nuca, y mayoritariamente a través de la insidia en el patio de vecinos, el acoso callejero, la mirada en el supermercado o el método de la luz de gas en los departamentos universitarios. Como dijo Étienne de la Boétie, la servidumbre voluntaria es el estado más usual, por cobardía o indiferencia. Pero Arteta nos provoca la admiración hacia los que eligen la libertad como esencia de la naturaleza humana, como rebeldía.



En Trece entre mil, su anterior documental, convocaba a las víctimas de los asesinos de extrema izquierda, de ETA. Con humildad y sin resabios autorales, Arteta seguía las iciones de los grandes realistas del cine, de John Ford o de Howard Hawks, situando la cámara a la altura de los ojos. Nos obligaba Arteta, como antes había hecho Lanzmann en Shoah,sobre las víctimas del holocausto nazi, a aguantar las miradas de aquellos que sufrían el dolor de la pérdida y la tragedia de la injusticia de verse abandonados como apestados, como si ellos hubiesen tenido alguna culpa de su desgracia. No era fácil.

Había advertido Arteta que pensaba hacer un nuevo documental sobre otros vascos humillados y ofendidos: los que habían huido de la Arcadia nacionalista, que para ellos resultaba un infierno precisamente por ser nacionalista. Por fin se ha estrenado, aunque en pocas salas, llamado acertadamente El infierno vasco. Ha resultado muy cómodo para la clase política española establecer una demarcación entre los nacionalistas buenos, que sólo defenderían unos objetivos independentistas mediante procedimientos democráticos, y los nacionalistas malos, los que ponen las bombas y los muertos. Esa falacia es desmontada por Arteta al ilustrar aquel acongojante lema de Arzallus sobre los que agitan el árbol (los nacionalistas malos) y los que recogen las nueces (los nacionalistas buenos).

El infierno vasco da cancha a los que tuvieron que soportar que les tiraran las nueces a la cara. Nueces como balas y nueces como escupitajos. A través de una veintena de testimonios, el hilo conductor que engarza las declaraciones de gentes de la derecha, el centro, la izquierda y apolítica es que el proyecto colectivista de los nacionalistas ha creado un cordón sanitario alrededor del proyecto individualista, liberal y democrático de los perseguidos. La conexión íntima del nacionalismo con la violencia queda así de manifiesto, a veces de una forma rudimentaria y salvaje, el tiro en la nuca, y mayoritariamente a través de la insidia en el patio de vecinos, el acoso callejero, la mirada en el supermercado o el método de la luz de gas en los departamentos universitarios. Como dijo Étienne de la Boétie, la servidumbre voluntaria es el estado más usual, por cobardía o indiferencia. Pero Arteta nos provoca la admiración hacia los que eligen la libertad como esencia de la naturaleza humana, como rebeldía.

Durante mucho tiempo, el cine se ha limitado a interpretar la realidad. En gran parte, de forma torticera. Pero últimamente está volviendo una dimensión de denuncia de la injusticia que parecía perdida tras las invocaciones al entretenimiento banal y la confusión entre ficción y realidad. En el documental de Arteta no hay lugar para los espectros ni la leyenda, sino para las personas de carne y hueso. Y la memoria de los que se resisten a ser pasto del olvido y los enjuagues políticos. También es una hermosa lección de ciudadanía. Porque, como dijo Vasili Grossman, el autor de Vida y destino, el gran monumento literario a las víctimas de la represión comunista en la Unión Soviética, sólo se puede experimentar la alegría de la libertad cuando encontramos en los demás lo que hemos encontrado en nosotros mismos.

En este caso, encontramos en los exiliados vascos pasión y esperanza por un futuro sin el terrorismo, material y espiritual, nacionalista.


“LA IGLESIA TIENE QUE TOMAR PARTIDO, 
LA ÉTICA ELEMENTAL 
NOS PROHÍBE PERMANECER NEUTRALES, CRUZARNOS DE BRAZOS”

antiguo párroco de Maruri (Vizcaya)


El Padre Larrínaga nos recuerda que su lucha contra ETA comenzó en el año 1999. “Fui un cobarde más. Para entonces ETA había hecho muchas “barbaridades”, había asesinado a mucha gente, todos inocentes”. Tres sacerdotes y una consagrada, con el apoyo de algunos laicos, presentaron un manifiesto, a nombre de El Foro El Salvador en el que se denunció la gran hegemonía que tenía el nacionalismo en la Iglesia de las tres diócesis vascas, se condenaban los asesinatos de ETA y se les pedía que dejasen de matar. “Nos dolía que los católicos no se manifestasen ante tanta extorsión y asesinato. Nos animamos a luchar contra ETA y su base social: el nacionalismo. Me tocó a mí presidir el Foro El Salvador”, afirma.

Sobre el abandono de las armas por parte de ETA, lo considera “una medida astuta y muy inteligente, pues no necesita matar más. Ya ha conseguido su objetivo: imponer una dictadura de terror en todo el territorio vasco para conseguir sus objetivos: hacerse con el poder y con una política totalitaria declarar la independencia de Euskadi”.

Preguntado por el papel de la Iglesia en el País Vasco, el sacerdote subraya que “la intoxicación nacionalista en los últimos años ha sido tan fuerte, que ha dejado a la Iglesia muy afónica para proclamar el Evangelio de Cristo. La Iglesia tiene que tomar partido. La Ética elemental nos prohíbe permanecer neutrales, nos prohíbe cruzarnos de brazos”. 
“Los creyentes debemos ser la voz de las víctimas. Ante los actos terroristas tenemos que tomar partido, pues la posición neutral ayuda siempre al opresor, nunca a la víctima”, recalca.

“Actualmente se recoge lo que se ha sembrado y se ha sembrado nacionalismo con todo lo que ello conlleva: miedo a expresarse libremente a los que no son nacionalistas, odio a todo lo español y a considerar a los terroristas públicamente como libertadores”, asegura.

El antiguo párroco de Maruri se declara feliz tras dejar Vascongadas. “Siempre dispuesto a ayudar donde haga falta. Y hay tantas necesidades... En estos últimos cinco años he ido a trabajar a una Misión en la Gran Sabana de Venezuela en donde no tenían sacerdote. El último año en Vizcaya, año 2002, tuve que vivir con escolta por amenazas de ETA. Y como “persona non grata” para los nacionalistas. Ante esa situación, por indicaciones del Obispo, salí de mi parroquia y de mi tierra. ¿Cuándo volveré? No lo sé, pues el asunto está muy feo. Este verano del 2012, al encontrarme con el Vicario General de la Diócesis y al ir a saludarle en un acto litúrgico, me negó el saludo”, reflexiona.

Pero Jaime Larrínaga no pierde la esperanza. “Se ven brotes verdes. Aparece cada vez más gente comprometida con la construcción del Reino de Dios, un Reino de verdad, de libertad, de justicia y de amor hacia todos los hombres”, concluye.

VER+:

El sacerdote es consciente de que su valentía le ha hurtado el anonimato, que en su tierra es una garantía de seguridad, mientras circula con su vehículo en dirección a Bilbao. Pero Jaime, como varias decenas de comprometidos religiosos vascos, hace tiempo que abandonó la comodidad del silencio, que elevó la voz para exigir justicia, que arriesgó su trayectoria profesional y quizá su vida para reivindicar una sociedad plural alejada de los «dogmatismos» y del «absolutismo» nacionalista.

Beristain, como el propio Larrinaga, pagó caro su compromiso intelectual. El 25 de julio de 1985 el obispo de la Diócesis de San Sebastián, José María Setién, le prohibió celebrar misas. Unos días antes, Beristain había escrito un artículo de opinión publicado en un diario local en el que se rebatían las ideas del antecesor de Juan María Uriarte. «Setién respondió a quienes intercedieron por mí que su prohibición no se apoyaba en ningún motivo e incluso me negó una comunicación por escrito de aquella orden. Aseguró que su decisión no necesitaba ser motivada», recuerda Beristain 17 años después. Reconoce que los jesuitas que reclaman a la Iglesia que pida perdón por su tibieza ante las víctimas constituyen «una minoría mal vista».         
«Aquí se ha echado del País Vasco al que piensa y escribe; Baroja, Zubiri, Caro Baroja, Unamuno y Savater. Como decía el escritor nacionalista José Artetxe, somos un pueblo primitivo, con todo lo negativo y positivo del primitivismo», explica Beristain. 

Frente a ese «primitivismo» también reacciona Jaime Larrinaga: «El nacionalismo no ha contado con un liderazgo de intelectuales sino que el control de esta ideología se ha situado en los batzokis, lugares donde se come bien pero con poca aportación ideológica que vaya más allá de apoyar con vehemencia las ocurrencias de Arzalluz».






viernes, 29 de abril de 2016

LIBRO DE MARÍA CORINA MACHADO: "SE TRATA DE LA LIBERTAD"

Queremos construir en Venezuela 
una república liberal democrática

“Sí, nos hemos declarado impacientes. Es lo que hemos llamado la ética de la urgencia”. La afirmación la hizo con ocasión del bautizo del libro “Se trata de la libertad”, un compendio de ensayos cortos de varios autores, entre ellos, el economista y columnista Carlos Blanco, y cuyo prólogo corrió a cargo de Machado. El evento se realizó ayer en horas de la mañana en la sede Cedice.

Machado señaló que con ese libro el partido Vente asumía el compromiso de convertirse en una organización que, simultáneamente, promovía el debate, la reflexión de las ideas, y en paralelo iba construyendo una formidable organización de ciudadanos, que divulgue y comparte estas ideas en el accionario cotidiano; para, desde luego, crear los mecanismos a través de los cuales la nueva dirigencia, que surge con estas convicciones, pueda servir a su país desde todos los niveles en servicio público.

“Vente es el partido de la libertad y yo quisiera reflexionar sobre tres dimensiones, en ese sentido; en primer lugar, porque no es casual el momento en que Vente nace, pues Vente nace en dictadura y fogueado en estas luchas por los ideales que compartimos”.

Resaltó que nosotros hemos vivido dos épocas; una en democracia, contando con el trienio de la década de 1940, además de los 40 años de la República civil y la otra en la cual no la hemos podido ejercer plenamente, pero que la costra que nos ha venido saliendo, para enfrentar la agresión de la tiranía, se ha nutrido, tanto de la experiencia y el testimonio de aquellos que forjaron nuestra instituciones democráticas; como aquéllos que dieron su vida frente a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y durante estos 17 años.

Se mostró convencida de que cuando la historia haga un balance, habrá una cruda realidad de esta gran ocasión perdida en lo económico y con ello en lo institucional; pero aseguró que el balance de lo aprendido y de lo ganado en la lucha ciudadana será superior.

“Yo quiero que no pase un solo día que no pensemos en esos miles de estudiantes, jóvenes, periodistas, sindicalistas, presos, perseguidos, intentados callar, mas no silenciados. Pensar en la cantidad de muchachos que hoy se gradúan en los liceos y universidades y quienes se plantean el ejercicio de la política, creando nuevos partidos o incorporándose a nuevas organizaciones”.

Agregó que había que pensar en los periodistas, que ejercen hoy lo que ella califica como un trabajo heroico ante la amenaza, el soborno, la censura y que en convenios cerrados se han inventado miles de otras formas de organizarse, para dar a conocer las aspiraciones, la verdad y los sueños del liderazgo emergente; que había que pensar, por otra parte, en los emprendedores, en los productores, en los comerciantes e industriales, despojados muchos de ellos, pero que continuaban en pie de lucha, sobreviviendo, y en especial, las madres venezolanas.

Le hizo un reconocimiento muy especial a la iglesia católica, en ese sentido, pues a su juicio en estos años ha demostrado una gran lucidez y un gran coraje, a pesar de la manipulación y el chantaje de no permitirle incursionar en la política; limitándose sólo a actividades caritativas, ha llamado a las cosas por su nombre: ha hablado de un régimen totalitario y bajo el cual todos los ciudadanos estamos obligados a desenmascarar y a actuar en conjunto.

Allí incluyó a los militares y de quienes dijo que habían sido objeto de la agresión más sistemática y cruel de un régimen, que entendió que había que destruir una fuerza armada profesional e institucional, mientras entregaba la soberanía cobardemente a un régimen extranjero y que los integrantes de la FAN allí están resistiendo; pues, a su juicio, en ese sector hay todavía una reserva moral; lo que se demostró el pasado 6 de diciembre, cuando de su seno emergió una presión, para dejar muy claro que ellos no tolerarían un desconocimiento de la voluntad expresada por los ciudadanos.

“Tampoco puedo dejar de reconocer el papel de la mujer venezolana; porque desde el primer día las mujeres entendimos, cuál era el propósito de este sistema hace 17 años y era destruir la esencia de la democracia y la libertad, que es la familia; donde se crea el ciudadano con deberes y derechos. Fue la mujer la primera que salió a las calles a defender nuestros derechos”.

Reiteró que Vente había nacido en dictadura; de modo que siempre había apelado a la naturaleza existencial de esta lucha, en una Venezuela que necesita referentes éticos; que hay que entender, por lo demás, que se trata de una lucha por los principios y que por eso había que considerar a Vente como el partido de la libertad y el cual cree hoy más que nunca que esos valores, que sembraron los padres fundadores de la democracia: libertad, igualdad, seguridad, propiedad están, absolutamente, vigentes y que son los que, a su modo de ver, movilizan a toda la sociedad.
“A nosotros no nos hablen de libertad como una noción abstracta”, afirmó Machado y pasó a referirse a algunas situaciones, que ha vivido en sus giras por el país, y donde el tema que más aborda es el de la libertad: libertad de emprendimiento, libertad de divertirse y salir a la calle sin ningún temor; libertad de expresar las ideas y de escoger el canal de televisión que la persona quiera, sin que se imponga un pensamiento único”.
Aseguró que hoy Venezuela se encuentra con una fortaleza y una conciencia de esta lucha que, en su opinión, contiene toda la energía y todos los recursos, para avanzar en la ruta que está muy clara a esta hora, y que hay algunos que se preguntan que cómo vamos o hacia dónde vamos, pero que en el corazón de nuestro país está muy claro que es lo que hay que hacer hoy y cómo se procede.

En ese sentido, dijo que lo primero que había que hacer era salir del régimen de Maduro, sin demora; ya que esa es la voluntad del pueblo, como se demostró el pasado 6 de diciembre y que además estaba muy claro que no hay forma de desalojar este régimen, sino es avanzando con una serie de variables y de procesos, uno de los cuales se puso en práctica el pasado 6 de diciembre.

Por eso Machado no descartó la vía institucional, aun cuando mencionó el hecho de que el propio régimen tiene un desconocimiento pleno y absoluto de la misma en las prácticas constitucionales y que, en segundo lugar, había que llevar a cabo una decidida e implacable presión ciudadana, hasta lograr que Maduro y su entorno dejen el poder.

Se refirió al hecho de que se han venido estableciendo formas de organización social a ese respecto, y recordó el caso de un pleno de ciudadanos, que se llevó a cabo en San Cristóbal, donde concurrieron productores, profesionales, conductores y hasta amas de casa y allí llegaron a la conclusión de que había que articularse entre todos los sectores sociales; y comentó que en un recorrido que hicieron por el territorio tachirense se dieron cuenta de que la categoría de la libertad de Venezuela “en el pueblo gocho está intacta” en la conciencia del venezolano.

“Obviamente el desalojo de este régimen, apegado a la Constitución, nos lleva a un proceso de transición sin precedentes en la historia, no sólo venezolana, sino también de este hemisferio. Porque vivimos una crisis humanitaria y yo diría aún más hoy una crisis de seguridad ciudadana con implicaciones terribles”.

Reconoció que ese proceso de transición no iba a dejar de tener sus enemigos, tanto de dentro, como de fuera, y que por eso había que tener cuidado, de modo que, en lugar de transición, dicho proceso se transforme en una transacción; en la cual se aparenta solventar el drama que vivimos eliminando una u otra figura incómoda, pero preservando el poder algunos grupos y mafias.

“Finalmente, esta ruta nos debe llevar a la creación institucional, sobre todo, con la convicción y la fuerza ciudadana moral de instaurar de una vez por todas la República liberal democrática. Es por eso que yo hoy me declaro absolutamente impaciente. Es algo por lo cual han tratado de descalificarnos. El tiempo para el cambio no se mide en este instante en horas, sino en vidas humanas cada día que pasa. Son venezolanos que mueren de hambre y de mengua. Por lo tanto, sí, nos hemos declarado impacientes. Es lo que hemos llamado la ética de la urgencia”.

Agregó que ella no justificaba el hecho de seguir esperando, mientras Venezuela se destruye aún más, para que Venezuela obtenga una lección histórica, de modo que no pueda revivir este modelo; lo consideró Machado éticamente inconcebible y que por esa razón, asimismo, se declaraba intolerante; ya que, a su modo de ver, esta lucha es existencial.

Pintó la situación de hambruna generalizada por la que atraviesa la población venezolana a consecuencia de la escasez y el alto costo de la vida; por la falta de medicinas; por el deterioro de los servicios públicos, sobre todo, de la salud, lo que propicia el cierre de centros asistenciales, y a su vez el éxodo de los profesionales de la medicina hacia el extranjero.

“Yo me declaro, además, absolutamente confiada en el pueblo de Venezuela. Porque a pesar de enfrentar hoy en día un régimen militarista y perverso no nos han podido quebrar moralmente. (…) La libertad se sustenta en la confianza en el ser humano; en el individuo, hoy representada por la sociedad venezolana; que se comprometió en enfrentar y derrotar esta dictadura, apuntalada en nuestra vivencia y legado histórico, para que nuestras generaciones seamos los que, realmente, logremos instaurar en el corto plazo la República liberal democrática”.



jueves, 28 de abril de 2016

SER QUIJOTE HOY ES IR EN CONTRA DE LA NUEVA INQUISICIÓN

Clamar en el desierto
JUAN MANUEL DE PRADA

“Los tres grandes majaderos de la historia hemos sido Jesucristo, Don Quijote... y yo” . 

(Últimas palabras -dichas a su médico-). 

Simón Bolívar

Unamuno se refería a esa «nueva Inquisición», omnipotente en nuestra época, «que usa por armas el ridículo y el desprecio para los que no se rinden a su ortodoxia».

La actitud de don Quijote es que no vacila en ponerse en ridículo ante el mundo para hacer realidad los ideales de la andante caballería, para traer otra vez la Edad Media a un Renacimiento que la desdeña jocosamente (pero la jocosidad es la máscara con que el cinismo oculta su odio). A don Quijote le habría sido muy sencillo combatir las burlas de sus contemporáneos, pues todos reconocen que es hombre discreto; le habría bastado con renegar de su espíritu caballeresco para obtener la consideración y el aplauso del mundo. 



En diversos pasajes de la obra cervantina leemos que los personajes que se cruzan en el camino de don Quijote lo ponderan y ensalzan; y que sólo cuando don Quijote se refiere a su malhadada caballería lo toman por necio. A don Quijote le habría bastado con hacer 'reserva mental' de determinadas cuestiones para ser ensalzado por todos; pero eligió que lo ridiculizasen, eligió el desprecio del mundo, con tal de poder llevar a cabo su vocación. Es una lección muy dolorosa, pero incalculablemente hermosa. Y es el ejemplo que me he propuesto seguir.


Unamuno, al referirse a este rasgo trágico y esencial del quijotismo, no se olvida del «más terrible ridículo» que debe afrontar quien decide imitar la actitud de don Quijote, que es «el ridículo de uno ante sí mismo y para consigo». En efecto, como le ocurría a Unamuno, «mi razón se burla de mi fe y la desprecia». 

Mi razón constantemente me recomienda que aplauda lo que el mundo aplaude, mi razón me pide sin cesar que calle ante lo que la corrección política establece, mi razón me ruega encarecidamente que asuma como propios los postulados del progresismo hegemónico, para poder medrar, como hacen los escritores de éxito; y que, una vez asumidos tales postulados, discrepe en asuntos menores con mucho aspaviento y jeribeque, como hacen los escritores de éxito, para posar de rebelde ante la galería. Pero mi fe quijotesca se niega a aceptar lo que la razón me reclama; y entonces mi razón se burla de mí, escandalizada de mi locura, y es la primera en carcajearse de mi ridiculez.

Ridiculez que, además, conlleva una condena a la soledad; porque uno no tarda en descubrir que, al revolverse contra el espíritu de su tiempo, no consigue otra cosa sino la soledad, pues a la inmensa mayoría de la gente lo que le gusta es comulgar con el espíritu de su tiempo, que es lo que garantiza llevar una vida pacífica y sin sobresaltos. Pero, aunque la soledad sea a veces muy dolorosa, uno se siente más vivo que nunca; pues, como nos enseñaba Chesterton, sólo el que nada a contracorriente sabe con certeza que está vivo, pues para avanzar aunque sólo sea un centímetro tiene que bracear con brío (frente al que es arrastrado por la corriente, que avanza fácilmente aunque lleve mucho tiempo muerto).

Y clamar en el desierto no es una tarea estéril, como nos enseñaba Unamuno en Del sentimiento trágico de la vida: 
«¿Cuál es, pues, la nueva misión de don Quijote hoy en este mundo? 
Clamar, clamar en el desierto. Pero el desierto oye, aunque no oigan los hombres, y un día se convertirá en selva sonora, y esa voz solitaria que se va posando en el desierto como semilla, dará un cedro gigantesco que con sus cien mil leguas cantará un hosanna eterno al Señor de la vida y de la muerte».





Don Quijote
Montado en flaco rocino,
con lanza y con armadura,
cabalga por la llanura,
más allá del quinto pino.

Va paseando errabundo,
decidido y muy sonriente;
quiere salvar a la gente
y arreglar un poco el mundo.

Todos llaman don Quijote
a un héroe tan atrevido,
que por flaco y escurrido,
más parece un monigote.

No hay duda de su nobleza,
pero con tanta lectura
y sus ganas de aventura,
ha perdido la cabeza.

Y a lomos de Rocinante
-según chismea un vecino-
ha confundido un molino
con un terrible gigante.

Suspira por Dulcinea,
una porquera forzuda,
berreona y bigotuda,
que tiene fama de fea.

Pero él la ve tan bonita...
Y a todos hace jurar
que es la labriega vulgar
una princesa exquisita.

Aunque el hidalgo cenceño*
pase por ser un lunático,
a mí me cae simpático
porque cabalga en un sueño.

*Cenceño: flaco, delgado




VER+:

EL ELOGIO DE LA LOCURA: 
SENTIRNOS HUMANOS - HUMANISMO





Soy de aquellos que sueñan con la libertad,

Capitán de un velero que no tiene mar.
Soy de aquellos que viven buscando un lugar.
Soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.

me gustan las gentes que son de verdad.
Ser bohemio, poeta, ser golfo me va.
Soy cantor de silencios que no vive en paz,
Que presume de ser español por donde va.




miércoles, 27 de abril de 2016

TRASTORNO DEL QUIJOTE DE LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES



PERDIERON EL JUICIO
Jose Castro López 

Sostiene el doctor Tiburcio Angosto, ex jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Vigo, que Don Quijote perdió el juicio no solo por la cantidad de libros de caballerías que leía”, sino también por no encontrar sentido a los “requiebros e intrincadas razones” de aquellas lecturas. 

Si el Caballero de la Triste Figura acudiera a su consulta el diagnóstico sería insomnio crónico (Lo que nos hace los políticos a nosotros, en cambio ellos duermen muy bien) y “una actitud psicótica reactiva” que significa la pérdida de la noción de la realidad y le recetaría una combinación de tranquilizantes y “psicoterapia”, es decir, “hablar mucho con él para que descubra y comprenda qué es lo que le provoca ese comportamiento”. 

¿Hay algún parecido entre Don Quijote y nuestra dirigencia? Daría algo porque el Dr. Tiburcio psicoanalizara el comportamiento político de los señores Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera desde el 20 de diciembre hasta aquí. Presiento que también les diagnosticaría una “actitud psicótica reactiva”, como al Hidalgo de la Mancha, porque los síntomas indican que en estos cuatro meses perdieron el juicio político y la noción de la realidad económica del país.

Su enajenación deviene no tanto de las lecturas de sus peculiares libros de caballerías –los políticos leen poco–, como de no saber interpretar el veredicto de las urnas. ¿Qué cual era ese dictamen? Los electores les entregamos un Parlamento plural y sin mayoría absoluta para que ellos acordaran la investidura de un presidente que formara Gobierno con el apoyo de una amplia base parlamentaria para garantizar la estabilidad política, reactivar la economía y el empleo, retomar la política exterior, emprender las reformas institucionales pendientes... Es decir, para gobernar al país. 

Pero no lo entendieron así. Se obsesionaron con el particularismo de sus intereses personales y partidarios y, como Don Quijote, acabaron por no distinguir lo imaginado por ellos -llegar al Gobierno o tocar poder como sea- del mandato ciudadano que era alcanzar un pacto pensando en los intereses generales de España. Ese pacto amplio e incluyente es “el verdadero cambio” que querían los electores y el que necesitaba un país cansado de sus frivolidades e irresponsabilidad. 

Don Quijote recuperó el juicio al final de sus días y volvió a ser Alonso Quijano. Si estos políticos no recuperan el sentido de Estado a partir de ahora deben aprender la lección de Sancho, el fiel escudero que abandonó la Ínsula al convencerse de que no había nacido para gobernarla.






domingo, 24 de abril de 2016

ORACIÓN POR EL AÑO DE LA MISERICORDIA Y ANTIFONAL DE CONFESIÓN

ORACIÓN JUBILAR 
DEL AÑO DE LA MISERICORDIA

Señor Jesucristo,
tú nos has enseñado a ser misericordiosos 
como el Padre del cielo,
y nos has dicho que quien te ve, 
lo ve también a Él.
Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.
Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo 
y a Mateo de la esclavitud del dinero;
a la adúltera y a la Magdalena 
del buscar la felicidad solamente en una creatura;
hizo llorar a Pedro luego de la traición,
y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido.

Haz que cada uno de nosotros 
escuche como propia la palabra 
que dijiste a la samaritana:
¡Si conocieras el don de Dios!
Tú eres el rostro visible del Padre invisible,
del Dios que manifiesta su omnipotencia 
sobre todo con el perdón y la misericordia:
haz que, en el mundo, 
la Iglesia sea el rostro visible de Ti, 
su Señor, resucitado y glorioso.

Tú has querido que también tus ministros 
fueran revestidos de debilidad
para que sientan sincera compasión 
por los que 
se encuentran en la ignorancia o en el error:
haz que quien se acerque a uno de ellos 
se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.

Manda tu Espíritu y conságranos 
a todos con su unción
para que el Jubileo de la Misericordia 
sea un año de gracia del Señor
y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, 
llevar la Buena Nueva a los pobres
proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos
y restituir la vista a los ciegos.

Te lo pedimos por intercesión de María, 
Madre de la Misericordia,
a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo 
por los siglos de los siglos.
Amén.

Oración Antifonal de Confesión 
Juan 13:31-35

Nos cuesta amarnos sin distinción 
y siempre encontramos excusas para justificarnos. 
Perdónanos, Señor. 

Permitimos que afloren sentimientos 
en medio de la comunidad, 
que no son tu voluntad 
ni son de bendición para nadie. 
Perdónanos, Señor. 

No somos comunidades de amor 
y aquellos que se acercan 
no pueden sentir tu amor en medio nuestro. 
Perdónanos, Señor. 

Tenemos una lista de requisitos 
para amar de verdad a aquellas 
personas que son diferentes de nosotros. 
Perdónanos, Señor. 

Tenemos limitaciones para superar 
nuestros prejuicios 
y nuestras propias inseguridades o desconocimiento. 
Perdónanos, Señor. 

No logramos obedecer 
el nuevo mandamiento que nos viniste a traer. 

Perdónanos, Señor. 
Te lo pedimos humildemente, 
en el nombre de Jesús, Amén.

P. Maximiliano A. Heusser

Cara a Cara - Marcos Vidal 



sábado, 23 de abril de 2016

EL ELOGIO DE LA LOCURA: SENTIRNOS HUMANOS - HUMANISMO

Sentirnos humanos

El humanismo, en el sentido amplio, significa valorar al ser humano y, sobre todo, la condición humana. Está relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas.

El humanismo en las ciencias
El debate para determinar la división entre las asignaturas de ciencias y las humanistas es permanente hasta no definir los tópicos entre unos y otros. No se trata de inclinar la balanza hacia un lado u otro, solo debemos admitir que ambos lados del conocimiento y sus profesiones tienen el mismo valor y peso.

El Humanismo ha sabido transmitir la necesidad de un desarrollo igualitario en todos los ámbitos del conocimiento buscando que es el ser humano sea mejor en su conjunto: música, medicina, literatura, arte, filosofía, etc., desde aquella época dorada donde el pensamiento empezó a enfocarse en el hombre como principio y centro de un todo y que hasta nuestro días, sus obras siguen aportándonos deleite tanto estético como intelectual.
Al paso de los siglos se ha olvidado aquel propósito y hoy en día empezamos a caminar hacia el individualismo que se refleja en rivalidades, competencia desleal y egoísmo.
Las ciencias y las humanidades se complementan en su esencia, por lo tanto, aquello que se hace por diferenciarlas es absurdo.

Los profesores tienen que contribuir con su trabajo ante la sociedad para romper esas fronteras, ese paradigma en el que se ha encasillado a las ciencias y las humanidades. En los recintos educativos es común que los profesores opinen que los estudiantes con promedios bajos sean encaminados a las ciencias sociales, pues para esta área “no se necesita mayor esfuerzo”.
Es un acto egoísta y discriminatorio encaminar a los alumnos sobresalientes a un ámbito determinado, por lo regular al de la ciencia, y es injusto que los alumnos que eligen las áreas sociolingüísticas tengan que soportar las opiniones de quienes piensas que están ahí por ser lo más fácil.
Reflexionando ante todo este panorama, las ciencias necesitan un enfoque humanista, todos necesitamos un criterio humanista.
El progreso de una sociedad no se debe medir por su tecnología o su competitividad, más bien el progreso debe de traducirse como bienestar individual y social.

El humanismo es el respeto a las diferencias personales y al entorno. Su preocupación reside en rescatar valores de respeto, solidaridad, libertad, responsabilidad y tolerancia, en una sociedad llena de tecnología y competencia.
El humanismo ha tenido varios episodios y significados a través de la historia, por ejemplo, el Renacimiento es un proceso que se verifica en Europa en el siglo XIV, y se manifiesta en primer lugar en el Sur. El Renacimiento es una nueva actitud frente al mundo, a la vida, a la sociedad y a la cultura. El culto a las lenguas muertas, el estudio de los manuscritos antiguos, la edición de las obras maestras de la literatura greco-latina, constituyeron en aquella época, las actividades por excelencia de los intelectuales.

Debemos reinventar este concepto día a día para adaptarlo a los esquemas culturales del siglo XXI y que no quede como una vieja promesa, tenemos la necesidad de reflexionar ante los problemas que aquejan a la sociedad actual como la desigualdad económica, la discriminación racial, el rechazo a los grupos con preferencias sexuales diferentes y sobre todo, la segregación de los grupos étnicos.
Retomemos la filosofía humanista como un estandarte para la lucha diaria contra la falta de valores éticos en un mundo lleno de avances tecnológicos pero vacío de amor por sus semejantes, donde el individualismo es predominante, donde la naturaleza y el medio ambiente sufren y se deterioran ante la indiferencia de muchos. Hagamos de solidaridad y el respeto el pilar de la dignidad humana y no pensar en el Humanismo como una utopía.


El Elogio de la Locura 
de Erasmo de Rotterdam


¿No es peculiar que el pilar mismo de la razón, la tierra fértil del humanismo, estén fundamentados en un libro que se hace llamar “El Elogio de la Locura”? 

El Elogio de la locura es un ensayo puntual y satírico sobre el origen de todos los hombres; la locura, ¿No hay nadie tan ciego o idiota, que deba creer que fue concebido baja los efectos de la virtud y la mesura? 

La locura es sincera, transparente; no existe en ella daño alguno. No se puede ocultar, por más que se intente siempre se muestra de alguna manera u otra. Proviene del amor propio, de la adulación, del olvido, de la pereza, de la voluptuosidad, de la molicie(blandura), y la demencia. Adquiriendo así un poder que lo eleva sobre los mismos emperadores.
Así mismo, la locura es la fuente y el principio de la vida.

¿Que seria de la vida sin una mínima gota de locura?

Seria algo triste, aburrido, fastidioso, insípido y desagradable.
¿Que es la vida sino locura? (entendiendo vida en su máxima expresión, en su mayor realización). Al igual que locura es vida
Los niños son los que más agradan a la locura. Pues, ¿de donde proviene ese encanto irresistible que tienen los infantes en sus primeros años de vida?. Ese encanto se debe únicamente al atractivo de la estulticia. Y los viejos también, ya que mientras más mayores son se vuelven más estultos y así se van pareciendo cada vez más a los niños.

La locura dice: “Sin mi, el mundo no puede existir ni por un momento, pues, ¿no está lleno de locura todo lo que se hace entre los mortales?, ¿ no lo hacen locos y para locos? Ninguna sociedad, ninguna convivencia pueden ser agradables o duraderas sin locura, de modo que el pueblo no podría soportar a su príncipe, el amo a su sirviente, la doncella a su señora, el preceptor a su alumno, el amigo a su amigo, la mujer a su marido por un solo momento, si de vez en cuando no se descarriaran, se adularan, toleraran sensatamente las cosas o se untaran con un poco de la miel de la locura.” Este párrafo contiene el resumen de su pensamiento: la locura es sabiduría mundana, resignación y tolerancia

La locura es más importante que la razón ya que gracias a esto nos olvidamos de las preocupaciones y de los malos ratos y la razón nos hace recordar todo ver lo bueno y lo malo y no nos quitamos los problemas de encima.
La mujer es reflejo de la locura, se complementan pues vemos que la mujer actúa mas por los sentimientos y por las pasiones en cambio el hombre actúa mas por la razón pero gracias a ella uno puede satisfacerse y olvidarse de los problemas.
Y tan vieja es la locura como el origen de los tiempos, y ha sido tan importante que si no existiera no hubiera nada, no hubiera inventos, distracciones, vicios, sentimientos, no existirían los humanos así de sencillo pues se hubiesen suicidado al ver que la vida no tenían sentido.

Y he dicho ya que la locura esta desde los niños hasta la gente de avanzada edad, se pueden divertir o entretener con cualquier cosa, sin que esta llamase mucho la atención y hacen parte de que esas etapas de la vida las hacen más agradables.
Ahora quisiera aclarar que la locura es lo mejor y un buen beneficio y comparado con los dioses sus beneficios son mejores. Ya que no da solo actos como la lluvia, comida, luz del sol, etc. 

Sino que nos dan los mejores placeres de la vida. Gracias a estos placeres la vida es más agradable y por eso los seres humanos nos alejamos de la muerte y la queremos evitar, nos encantan tanto las pasiones que vivimos que no quisiéramos el cambio y quisiéramos aprovechar al máximo antes de morir.




 


Mägo de Oz - Ancha es CAstilla 



"Las locuras de don Quijote"


Lo que más sorprende de la novela es la forma en la que entra en la locura y sale de ella. Casi todo el tiempo Alonso Quijano se cree Don Quijote de la Mancha pero hay momentos en los que parece cuerdo. Un loco lleno de lúcidos momentos. La locura como la forma más extensa de la razón.

Cervantes dice que un hombre muere cuando pierde su capacidad de soñar. En la obra muere Alonso Quijano, pero Don Quijote sigue vivo en todos los espíritus independientes.