EL Rincón de Yanka: agosto 2015

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#GALICIANOARDELAQUEMAN

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lunes, 31 de agosto de 2015

NACEN NUEVOS MODELOS ECLESIALES, Y MUEREN OTROS...

Nace una Iglesia, muere otra




Asistimos a todo un cambio de época y de paradigma en la Iglesia, en donde se intuye que muchas cosas van a cambiar.


La pregunta que emerge de toda esa situación es la siguiente, ¿está la iglesia ejerciendo un ministerio pertinente a las necesidades de estos tiempos?. No hay duda que son tiempos de desafío para la renovación de la Iglesia. Hoy más que nunca la Iglesia necesita ser una Iglesia renovada y renovadora de la vida. 

Personalmente estoy convencido que el Espíritu Santo dirige la iglesia como Cuerpo de Cristo y tiene el poder para provocar los cambios que sean necesarios para la expansión del Reino de Dios de tal manera que pueda ser una comunidad pertinente al contexto socio-cultural en que se encuentra ubicada. 

A través de mucho tiempo hemos venido utilizando modelos inspiradores de la iglesia y su misión inspirados en la literatura bíblica y la tradición eclesiástica. Del recuerdo de las mismas y de lecturas realizadas resumo algunos de mis apuntes entendiendo su pertinencia para la iglesia hoy. Para comenzar debemos con meridiana claridad entender que la iglesia es en primer lugar una comunidad y por lo tanto dinámica. 
El ministerio de la Iglesia es la continuación del ministerio de Jesús. El ministerio de Jesús fue definido como el anuncio del comienzo del Reino de Dios, invitando a los individuos a arrepentirse y ser discípulos de la comunidad del Reino. (Marcos 1:14-15) Por lo tanto, la iglesia es el resultado del ministerio que comenzó Jesús sobre su proyecto para la humanidad, el proyecto del Reino.




La Nueva Evangelización no se trata de una serie de actividades programadas con motivo de la temática eclesial para un año, ni de poner la coletilla de Nueva Evangelización a todo lo que hacíamos desde hace décadas. Tampoco se trata de empezar a salir de nuestros templos a intentar ganar todo lo que hemos perdido en el último siglo, para volver a aquellos felices e idealizados tiempos en los que las iglesias estaban llenas.

Se trata de la conversión pastoral de toda la Iglesia, y esto no es algo que se haga de la noche a la mañana. 


Tampoco es algo que se pueda hacer sin dolor, pues muchas de las que  Aparecida denominaba “estructuras caducas”, están llamadas a desaparecer.



La cuestión no es si van a desaparecer estructuras, modos de hacer pastoral y costumbres que hemos absolutizado hasta el punto de sacralizarlas y hacerlas poco menos que imprescindibles para la salvación. La verdadera cuestión es si seremos capaces de reconocer que están caducas a tiempo, antes de que el inexorable paso del tiempo y la decadencia que tanto nos afanamos en gestionar, acaben por derribarlas cuando ya sea demasiado tarde para reaccionar.


No se trata simplemente de la tensión entre el mantenimiento y la evangelización, pues la conversión pastoral a la que nos invita la Evangelii Gaudium es algo tan esencial a la Iglesia como su identidad misma.

No se trata de que la Iglesia tenga una misión, sino de que la misión de Cristo tiene una Iglesia, la cual ha de volver a sus inicios y configurarse como una Iglesia de discípulos, en vez de como una máquina de hacer cristianos a base de bautizar e impartir sacramentos indiscriminadamente haciendo oídos sordos a algo tan básico como el que la fe de los recipientes brilla por su ausencia.

La nueva Iglesia que está naciendo de la Nueva Evangelización no es la que llama la atención de los titulares de los periódicos religiosos, empeñada en tener números, hacer actividades fuera de las cuatro paredes del templo, reformular planes de pastoral, maquillar estilos y contentarse con las estadísticas aparentes, sin profundizar en la raíz de las cosas.
Es una Iglesia profundamente interesada en volver al primer momento, a la primera hora del Espíritu Santo, reencontrarse con Jesucristo, reconstruir la comunidad básica que es la célula y apoyarse en los obispos y sacerdotes renovando en ellos la figura del padre y el pastor, aferrándose al tesoro que es tenerlos.
Es una Iglesia que no cree en el mantenimiento de unas estructuras que ya no dan vida y que lucha por no morir ahogada en el estéril intento de aguantar como se puede un edificio que se tambalea e inexorablemente se va a caer.

Y lo mejor es que lo hace con fidelidad y amor leal a la Iglesia y a sus legítimos pastores, sabedora de que lo que sea que venga, ha de partir de una vivencia cristiana lo suficientemente madura para reconocer que a quien seguimos es a Jesucristo y lo hacemos dentro de la Iglesia, porque fuera de ella estamos perdidos a nosotros mismos.

No es fácil hablar de una Iglesia que nace, porque aunque no se diga, esto significa que hay una Iglesia que se está muriendo. Reconocer el dolor que esto conlleva y el quebrantamiento que supone es la única manera de empezar a poner fundamentos. Sin absurdas contraposiciones, ni pretensiones de tener la verdad absoluta. En fidelidad y sintonía con lo que está pidiendo el Papa y el Magisterio. Con valentía y gallardía para mirar al presente y preguntarnos a dónde nos lleva lo que estamos haciendo. Sin protagonismos, ni personalismos, pues en esta guerra todos somos peones y sólo hay un estratega y un general, y este es Cristo.
Muchos no lo entenderán y hasta se escandalizarán, apresurándose a anatemizar a todo el que les quiera sacar de su comodidad y de la seguridad de lo de siempre. 
Otros lo malinterpretarán, haciéndose una Nueva Evangelización a la medida de sus aspiraciones y esquemas mentales o simplemente quedándose en lo exterior sin profundizar en lo que realmente importa.

Otros creerán que las tienen todas consigo porque sí lo han entendido, pero la inspiración del Espíritu Santo y su labor son como el viento que nadie sabe de dónde viene ni a dónde va.

La cuestión para todos, y me incluyo el primero, es si sabremos rezar el hágase tu voluntad de verdad, y tendremos la gracia de no estorbar mucho a lo que Dios quiere hacer, no vaya a ser que unos y otros acabemos por ahogar al Espíritu, encerrándolo en las cuatro paredes de nuestra corta visión.

Al final una nueva iglesia es aquella que busca la santidad y el reino de Dios por encima de todo, sabiendo dejar a Dios ser Dios... pero ojo que no es por decir Señor, Señor... sino por hacer lo que Él nos manda, como nos convertimos en verdaderos discípulos de Cristo y piezas útiles —hechas de puro impedimento, pero redimidas por su gracia— en este apasionante cambio de juego que es la Nueva Evangelización.



MODELOS DE LA IGLESIA
 PARA LOS NUEVOS TIEMPOS

1- Una iglesia de puertas abiertas (Jn.4:9)
Se compone de una comunidad inclusiva, no exclusiva. Una iglesia abierta a la variedad, a la flexibilidad, a la creatividad. Atienden a toda persona por igual sin tomar en cuenta su origen, raza u otra distinción. Su lema es “hay que pensar y dejar pensar a la gente”. Su principio es el de amar como Cristo amó.

2- Una iglesia hacedora de discípulos. ((Mt.28:19)

Sus integrantes están comprometidos en la construcción del Reino, desde la iglesia local hasta la formación de pequeños grupos o células que se extienden por toda la comunidad en que se encuentra ubicada. Esa comunidad multicelular entiende que como grupo la iglesia tiene que envolverse en una relación más cercana, más familiar en un funcionamiento de grupo primario (cara a cara).

3- Una iglesia centrada en la familia: (Lc.10:38-42)
Su principal actividad es atender las necesidades de la familia. Mantienen un culto inspirador siendo facilitadora del encuentro de la gente con Jesús, en una relación profunda e íntima con Dios. Conscientes de que son parte vital en la construcción del Reino de Dios. Comprometidos con el Reino.

4- Una iglesia del “lebrillo y la toalla”: (Jn. 13:1-5)
Una comunidad que se envuelve en acciones concretas de ayuda a sus miembros y a la
comunidad. Realiza variedad de actividades como el levantar fondos para ayudar a personas que no puedan pagar gastos de funeral, tienen ministerios de consejería en crisis, matrimonial y familiar. Organiza equipos de ayuda en momentos de crisis por algún desastre, da de comer y visita a la gente en necesidad. Crea redes de servicios profesionales en salud, servicios de búsqueda de empleo y legales, entre otros.

5- Una iglesia cuyo lema es: Tú eres importante para Dios (Mc.10:46-52)
Una iglesia que valora a la gente y sus relaciones. Sacrifica, formas y estilos, no personas.
Entiende que cada persona es importante. Se busca fortalecer las relaciones, no en la estructura. El liderazgo desarrolla el entendimiento que el evangelismo y el discipulado es una tarea personal. Ven que cada miembro que llega a ser un ministro (Ministerio universal de todos los creyentes). Hacen uso de células de grupo para realizar el ministerio y éstas sirven de enlace a la iglesia y su programa de actividades.

6- Una iglesia liberadora (Jn 8:32-36)
Una iglesia que flexibiliza su estructura para adaptarla a nuevas formas que sean pertinentes a la cultura de cada comunidad particular. Mantienen la sensibilidad ante la diversidad cultural encontrando variadas maneras de servir a cada persona de acuerdo a su realidad cultural. Mantienen una atmósfera buena y abierta donde permiten a la gente manifestar sus emociones y hacen espacio para la interacción espontánea. El pastor o la pastora ofrece un sermón con orientación bíblica y a su vez que sea pertinente a la vida moderna. La iglesia posee una clara visión y misión del servicio al dirigir a las personas a un encuentro con la vida de Dios manifestando el amor transformador de Jesucristo.

7- Una iglesia multi-generacional (1 Jn. 2,13s; Mt. 19, 13-15; Sal. 92, 15-16)
Su programa está diseñado para atender las necesidades y ofrecer participación a niños, jóvenes y ancianos, entre otros. De manera especial, a los jóvenes, ya que estos se enfrentan a un mundo de crisis y cambios que les afectan en su etapa crucial de vida.
Una iglesia que procura de manera práctica expresar el amor y el cuidado personal. Su liderazgo es funcional. Cada líder es responsable de su “ministerio” o área de trabajo. Mantienen la Prioridad de la oración en todas sus actividades y son flexibles ante los desafíos que se les presentan.

8- Una iglesia de gracia carismática y dones espirituales 1 Co. 4:1-2; 12:11,15-20.
Son una comunidad con claridad “del sacerdocio de todos creyentes”. No mantienen un sistema jerárquico, entienden que los laicos pueden realizar el trabajo extraordinario de Dios. Mantienen la dinámica de una familia dirigida por Cristo y el Espíritu Santo quien imparte dones a sus miembros para edificarse uno al otro en el Cuerpo de Cristo. Sienten la necesidad de buscar el poder espiritual. Procuran ministrar a las personas enfermas. La buena labor cristiana es probada por los frutos. Son apasionados por vivir una vida de intima relación con Cristo y su ministerio.

9- Una iglesia de compañerismo cristiano (koinonía) (Hch.2:42-47)
Una iglesia con orientación cultural que desarrolla actividades que promueven el compartir entre sus miembros. Ofrecen antes y después de los servicios el compartir café y pan o galletas. Desarrolla también grupos pequeños de estudio para crecer en la fe y en el discipulado cristiano. Funcionan como una “iglesia del camino” procurando alcanzar a la comunidad ofreciendo alimentos y ropa a personas en necesidad, en ministerios en las cárceles, hospitales y trabajando en reparaciones en hogares de familias de escasos recursos.

10- Una iglesia tecnológica y cibernética (Rm.12:2)
Son una iglesia que ha incorporado los adelantos tecnológicos a su vida congregacional, en la medida de sus posibilidades. Procura desarrollar su página en la web para promover sus creencias, actividades y mantener comunicación por correo electrónico con los que la visitan.

11- Una iglesia orientada en imágenes bíblicas (Mt.5:14-16)
Una iglesia organizada estructuralmente y en su programa orientada con imágenes de la Biblia, entre ellos, “Pablo y el cuerpo de Cristo”, “Nehemías y la construcción de las murallas”, “Doce tribus de Israel: ministerio de los doce”. Es una iglesia que conoce la efectividad de la comunicación por medio de las metáforas de contenido bíblico y su aplicación a la organización, estructura y funcionamiento de la misma.

12 – Una iglesia que sana corazones rotos ( Lc.4:18)
Es una iglesia que al igual que el evangelista Lucas pone énfasis en la sanidad. Ve cómo Dios continúa sanando de manera holística (espíritu,alma y cuerpo) al ser humano. Sigue la
ilustración de la niña que lleva su muñeca al pastor y le pregunta “¿es aquí donde reparan
muñecas?” a lo cual el respondió, si es aquí donde se reparan. Esta congregación sabe que
individuos, instituciones y grupos ejercen mucha influencia sobre las personas y que hay
muchos/as que han sufrido heridas que necesitan ser sanadas. Presta atención incluso a aquellas personas que han sido víctimas de la discriminación ideológica, política, racial y religiosa.

13- Una iglesia posmodernista (Rm.12:2)
Formar parte de una comunidad auténtica. Mantiene una apertura a que las personas en esta
época postmoderna ofreciendo el espacio para la libertad de investigar, buscar, y para hacer
preguntas sin condenar o presionar. Es una comunidad de personas cristianas abiertas a nuevas formas o estilos de vivir la vida cristiana. En estos nuevos tiempos la iglesia se encuentra ante nuevos desafíos para servir mejor. Por lo cual es imperativo el desarrollar nuevos modelos, formas y ministerios de expresión de la vida congregacional y de su misión.

Hay congregaciones que muestran en su estructura y funcionamiento uno de los modelos presentados, otras muestran una combinación de varios de los mismos. Los modelos no acaban, pueden haber tantos como produzca la imaginación creativa o la realidad cultural. Dulles, por ejemplo, presenta a la Iglesia como modelo “sacramental”, “de personas peregrinas”, “de la iglesia sirviente”, entre otros.


Se hace imperativo que comprendamos la importancia de estos modelos y su valor para la misión de le Iglesia. La intolerancia, los estilos rígidos, el celo, el querer controlar y mantener el poder pueden ser los obstáculos que confrontan estos modelos cuando son implementados dando lugar a malos entendidos y crisis innecesarias. Los pastores deben saber comunicar el uso intencional de estos modelos.



Dios les ayude en la sagrada misión de “id, y haced, discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. (Mt.28:19)



VER+:

HACIA UN NUEVO MODELO PARROQUIAL Y ECLESIAL


domingo, 30 de agosto de 2015

LA BELLEZA NUMÉRICA DEL UNIVERSO


LA BELLEZA NUMÉRICA DEL UNIVERSO



En el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino formuló una de las verdades fundamentales de la estética: “Los sentidos se deleitan con las cosas debidamente proporcionadas”. Y nada en la naturaleza es tan pequeño o insignificante que no merezca un agradable toque de simetría o asimetría, que aumente su perfección y belleza.


El número de oro y sus derivados son la clave de la belleza y la singularidad del mundo que nos rodea. Está presente en las flores, en los animales y en los humanos.

Podemos definir la belleza de una manera escueta, con un solo número: el número áureo, llamado Φ en honor de Fidias (que en griego antiguo se escribe Φειδίας), sin duda el mejor arquitecto y escultor de la Atenas clásica.

Existen muchísimos ejemplos de fantásticas simetrías o asimetrías, como son los innumerables y hermosos hexágonos de los copos de nieve, la hermosa espiral geométrica del caracol de mar, los formas perfectas que se encuentran en los cristales minerales, y así podríamos seguir citando tantos y tantos aspectos de la naturaleza.

Tras esa belleza de muchos de los elementos naturales que nos rodean, está una serie matemática conocida como Sucesión de Fibonacci, alias del matemático italiano Leonardo de Pisa (1170-1250). Esta sucesión es posiblemente una de las sucesiones numéricas más conocidas, dadas las propiedades que posee y la gran cantidad de veces que aparece, en asuntos que aparentemente no tienen relación entre sí. De la sucesión de Fibonacci deriva por ejemplo la famosa Proporción Dorada o Número Áureo, que está presente muy frecuentemente en temas relacionados con la arquitectura, el arte o la propia naturaleza.

La serie numérica de Fibonacci se obtiene comenzando por los dos primeros números, 0 y 1, y después cada número de la serie se obtiene sumando los dos que le preceden, con lo que resulta:

0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, …

Empecemos por una definición individual de cada uno de estos conceptos:

Sucesión de Fibonacci. Partiendo desde el número uno, la sucesión de Fibonacci consiste en ir sumando el resultado de la última operación con su mayor sumando. Es decir: 0+1=1, 1+1= 2, 1+2=3, 2+3=5, 3+5=8, y así sucesivamente.

El segmento áureo. Es un segmento dividido en dos partes de forma que se cumple la igualdad (a+b)/a = a/b, donde (a+b) es el total del segmento, ala parte más grande y b la parte de menor tamaño.

Número áureo (de oro). Conocido desde hace siglos, el número de oro –también llamado número fi o número áureo– está asociado a la belleza y a la naturaleza. Se representa con la letra griega “phi” (φ), se pronuncia “fi” y su valor es 1.61803398874989… Se trata de un número irracional, pues cuenta con infinitos números decimales no periódicos.
Una vez conocidos estos tres conceptos, es hora de relacionarlos entre sí.

Sucesión de Fibonacci y el número de oro. Si dividimos dos números consecutivos de la sucesión de Fibonacci, obtenemos un cociente muy próximo al número de oro. Conforme más elevados sean los número de la sucesión de Fibonacci, el cociente se irá aproximando cada vez más al valor óptimo del número de oro. Por ejemplo: 8/5 = 1.6, pero 1597/987 = 1,6180344478, el cual se aproxima aun más al 1.61803398874989 determinado como número áureo.

El segmento áureo y el número de oro. La relación existente entre los términos a y b en la ecuación (a+b)/a = a/b que determina los segmentos áureos, es, precisamente, el número áureo. Es decir, si dividimos a/b o realizamos (a+b)/a, obtendremos el número de oro. Es por esto por lo que el número de oro también es conocido como proporción áurea o número áureo. De la misma forma, el segmento áureo y sus derivados deben su nombre a esta proporcionalidad.

La influencia del número áureo en el mundo que nos rodea.
La sucesión de Fibonacci, la proporción áurea y sus derivados (como la espiral de Fibonacci) están presentes en la naturaleza y son considerados estándares de belleza, singularidad e inteligencia. Se puede ver, por ejemplo, en:
Las galaxias y los agujeros negros. 
Los edificios. 
Flores como las rosas o los girasoles. 
En animales como los moluscos. 
En los huracanes. 
En el arte y en los seres humanos. 
En logotipos.









VER+:

LA MATEMÁTICA REFUERZA LA CERTEZA DE LA VERDAD ABSOLUTA QUE ES DIOS




sábado, 29 de agosto de 2015

AMÉRICA, LATINOAMÉRICA: SOY LATINOAMERICANO






AMÉRICA
JOSÉ LUIS PERALES

Me hueles a merengue y a bolero 
a caña y a café 
me hueles a corrido y a charango 
carnabalito y miel 

me hueles a maracas y a guitarra 
a gaucho solitario y a sabana 
a piel morena y sal 

me hueles a canela y a bananas 
querida siempre y siempre maltratada 
soñando libertad 

América, América 
me hueles a guayaba 
a cordillera helada 
a tierra verde 
y lluvia tropical 

me hueles a pradera 
y a eterna primavera 
me hueles a futuro y libertad 

América, América 
me hueles a guayaba 
a cordillera helada 
a tierra verde 
y lluvia tropical 

me hueles a pradera 
y a eterna primavera 
me hueles a futuro y libertad 

me hueles a tabaco y a manises 
a dátiles y a ron 
me hueles a emigrantes que se fueron 
cantando una canción 

me hueles a torrente y a quebrada 
a sangre campesina derramada 
para tu libertad 

me hueles a mujer enamorada 
querida siempre y siempre abandonada 
soñando frente al mar 

América, América 
me hueles a guayaba 
a cordillera helada 
a tierra verde 
y lluvia tropical 

me hueles a pradera 
y a eterna primavera 
me hueles a futuro y libertad 

América, América 
me hueles a guayaba 
a cordillera helada 
a tierra verde 
y lluvia tropical 

me hueles a pradera 
y a eterna primavera 
me hueles a futuro y libertad 

América, América 
me hueles a guayaba 
a cordillera helada 
a tierra verde 
y lluvia tropical 

me hueles a pradera 
y a eterna primavera 
me hueles a futuro y libertad 

América, América




América, mi América
José Luis Rodríguez
(con R. Cocciante)

Si apagando tus ojos,
le dieras mas luz
se que tu desde ahora
no verías mas,
si entregando tus manos,
la hicieras volar,
convertidas en alas
estarían ya.

América, mi América
se que algún día 
te despertaras.
Oh América, América
nadie podría ayudarla mas.

Si poniendo mi sangre
en tu corazón
fuera mas firme tu pulso,
si viviendo en silencio
se alzara mi voz
todo lo haría
por amor a ti.

América, mi América
se que algún día 
te despertaras.
Ohoh América, mi América
como podría ayudarte mas,
como podría ayudarte
mi América, América,
América.

Si nuestro abrazo es capaz
de llegar a juntar
el color de una única América,
si pudiera entregar
toda mi libertad
por hacerte mas libre
la daría ya.

América, mi América
se que algún día 
te despertarás,
Ohoh América, mi América
como podría ayudarte mas.
América, América...
América, mi América,
como podría ayudarte mas,
como podría ayudarte mas,
como podría ayudarte mas...







SOY LATINOAMERICANO 
Letra y música: Henry González 
Intérprete: Edward Mena 

Territorio encantado, lleno de historia y magia; 
donde se unió el nativo a quien lo conquistaba. 
Mezcla hermosa de culturas, de horizontes muy lejanos. 
Hoy te canto con orgullo porque soy latinoamericano. 
De México a la Argentina, entre montañas y llanos; 
sus paisajes me fascinan, playas, selvas y altiplanos; 
gente linda y generosa; también, de sangre guerrera. 
Dios bendiga para siempre... a Latinoamérica entera. 

Y hoy se repite la historia, sigues siendo maltratada, 
por los piratas sin causa, que quieren verte arruinada. 
Tu dignidad no está en venta, ni negocias tus principios. 
Por eso al mundo le gritas... ¡que justicia y libertad serán tus banderas! 
Cafecito colombiano, mariachi, joropo y son; 
Tango, cueca y vals peruano; merengue, plena y tambor. 
Queremos paz y justicia, para toda la región... 
como soñaron Martí y Bolívar, el Libertador. 

¡QUE VIVA LATINOAMÉRICA!








DIÁLOGOS DE YUSTE: ENCARNAR LA FE EN LA CULTURA E INCULTURAR EL EVANGELIO



"La Envidia y la Soberbia matan 
la Lealtad, la Verdad, la Libertad". 
Yanka
"Perseguirás la libertad en vano, 
que cuando un pueblo la virtud olvida, 
lleva en sus propios vicios su tirano". 
Gaspar Núñez de Arce

"No hay peor esclavitud que la de la mentira, hay que libertar la conciencia del pueblo diciendo la verdad. Ahora bien, la verdad que hay que decir no es una verdad cualquiera, sino aquello que se hace necesario proclamar, es preciso decir en cada momento las verdades que los demás callan por no ser racional ni razonable decirlas." UNAMUNO

¿Por qué los hombres luchan por su esclavitud como si fuera por su libertad? Porque el poder y la cultura los mantiene en el engaño. 
*

"La verdad sin libertad 
cae en toda suerte de fundamentalismos". 
Julio L. Martínez, sj

"Lo religioso puede y debe ocupar su espacio, 
no debe ser desconocido". 
José María Contreras

Hoy vamos a tener enfrente dos adversarios: el relativismo y el extremismo. El relativismo no se agota en sí mismo, y hay otro fenómeno que intenta reemplazarlo: el extremismo.
"Les invito a dialogar, a discurrir, discutir y argumentar para enriquecernos mutuamente", dijo.

"Uno de los desafíos a los que nos enfrentamos es el de la identidad europea", afirmó Barrasa. "Hay un debate de fondo de hacia dónde debe caminar la Unión Europea. En este debate las raíces de fondo son muy importantes, para poder llegar a acuerdos sobre lo que debemos ser en el futuro", dijo, refiriéndose a la crisis económica actual y a los problemas más recientes en torno a la cuestión griega.

El decano de la Facultad de Teología de la UPSA, Jacinto Núñez Regodón, afirmó que "no es extraño que las tres facultades eclesiásticas de nuestra universidad organicen juntas una actividad llamada ‘diálogo', que quiere decir: estar convocados por el logos". Así, repasó el sentido del término "logos" en Filosofía (razón), Teología (Palabra, Verbo) y Derecho (orden).

Julio Martínez habló sobre la fe cristiana en relación con la sociedad europea. Inició sus palabras refiriéndose a la tragedia de los inmigrantes y refugiados muertos a la entrada de Europa. "Es una vergüenza", señaló, citando al papa Francisco. La preocupación por esta cuestión, afirmó, es mucho menor en la sociedad europea que la que hay por la crisis griega. "Se ha hecho presente la tensión de la ambivalencia donde están la soberbia y la arrogancia, por un lado, y el escepticismo ante Europa, por otro".

Esto trae consigo "una crisis cultural de bastante intensidad, ya que las sociedades europeas estarían viviendo de valores que no sólo no producen y alimentan, sino que incluso destruyen". Y por ello hay un individualismo y un acceso meramente científico a la realidad que determinan nuestra cultura. Como se puede ver señalado en la encíclica Laudato si', "un antropocentrismo desviado y un modelo tecnocrático que esconde problemas más agudos". Francisco le dice a Europa algo así: "sal de ti mismo, Europa, para encontrarte. Es necesaria una valiente revolución cultural para recuperar los valores".

También dentro de las Iglesias hay efectos de esta cultura, la mundanización: "una pérdida de fe primigenia y una convivencia con la lógica del mundo. No es raro que las comunidades no tengan el amor que antes tenían, como dice Ecclesia in Europa. Se hallan envueltas en contradicciones y fatigas". Así surgen problemas como la quiebra de una moral tradicional, la crisis vocacional, la pérdida del sentido del pecado, el descenso de la práctica religiosa... "Los cristianos de Europa necesitamos de nuevo escuchar el Evangelio que nos invite a la conversión. Necesitamos volver al amor primero, y desde él, ser una Iglesia consciente de su debilidad pero valiente, que se crea que puede decir algo culturalmente, viviendo profundamente nuestros valores para ayudar desde ahí a una desmoralizada sociedad europea", dijo.

Esto hay que hacerlo desde la alegría del Evangelio. "La Iglesia en Europa hoy es una grey con escaso poder cultural y político, pero renovada por el Espíritu debe estar convencida de que es capaz de aportar a Europa lo esencial: alma, espíritu y esperanza". Hagamos lo que hagamos, debemos acabar siempre "con el énfasis en una espiritualidad viva y vivificante".

Estamos en una encrucijada, como cuando Ortega y Gasset apuntaba a una Europa sin moral. "Europa necesita un suplemento de alma, o un alma entera... ¿tiene algo que aportar el cristianismo a la recuperación del alma y de la misión de Europa?". Y contestó que sin memoria y sin esperanza no hay posibilidad de regeneración. Por eso aludió a la identidad cristiana y católica de los padres fundadores de la Unión Europea.

Para Julio Martínez, "tenemos que dejarnos interpelar internamente, dejarnos nutrir de verdadera espiritualidad cristiana para ser coherentes y creíbles. Ser testigos, en esta encrucijada de la historia, del único testigo fiel, Cristo". El ponente citó a mons. Eugenio Romero Pose, que hablaba del valor de Europa como integradora de diversidad y libertad.

"La verdad sin libertad cae en toda suerte de fundamentalismos", afirmó. "De ahí proceden el sectarismo y la imposición sobre el diferente, algo que llega a matar". Y, por el contrario, "la libertad sin verdad llega al individualismo, lo que hace difícil la transmisión de valores comunitarios". Esto se ve en la reclamación de derechos sin querer asumir deberes. "La libertad sin verdad pone las condiciones óptimas para que los populismos, hoy muy reales, tengan todo el campo para desarrollarse. Populismos que manejan muy bien los medios de comunicación social".

"La sensibilidad por la verdad se da por derrotada cuando no se busca lo que es justo, sino lo que acepta la mayoría. Lo que importa aquí es la persuasión y no la verdad, lo que parece verdadero y no lo que lo es. La demagogia campa a sus anchas: no importaría engañar con tal de que eso resulte verosímil o persuasivo. Convencer sería la finalidad del discurso", explicó.

Señaló dos riesgos en Europa, "dos grandes peligros ante los que las comunidades cristianas, si vivimos con integridad nuestra vocación y misión, podemos dar perfectamente una respuesta propositiva". El primero es "el universalismo abstracto, que llega a prohibir el uso de signos religiosos en públicos, ya sea el velo islámico o el crucifijo". El segundo es "un relativismo contextualista", en el que al final "se cae en una privatización del hecho religioso en el sentido de considerar irracionales lo que son las convicciones y creencias religiosas. La religión sería convicción pero no conocimiento, algo que aporta bienes a las personas pero que no tiene una significación para la vida pública".

"Buena parte del multiculturalismo en Europa lo que hace es defender la diversidad cultural pero al mismo tiempo pedir la reclusión de la religión a lo privado. Al final se quiere desalojar la religión... y resulta que la religión, cuando menos, forma parte sustancial de la cultura y de la identidad", señaló. Y añadió una llamada a "apostar por una cultura del diálogo y del encuentro" por parte de los cristianos.

La cruz y la acogida de los diferentes

"La religión nuestra tiene algo que aportar a Europa: no prescindir del sufrimiento humano. El signo de la cruz es el símbolo que plantea preguntas a todo ser humano, a toda cultura, a toda ética social. Nos pide que abramos nuestros ojos al sufrimiento del mundo actual. Es el más específico de todos los signos cristianos, y tiene que llevarnos a ofrecer a los no cristianos la posibilidad de elaborar una ética social desde la categoría de la compasión".

Por último, Julio Martínez se refirió a la acogida de los migrantes en Europa. "La mayoría de ellos son creyentes y llegan a sociedades muy secularizadas", afirmó. Por eso se trata de una importante prueba para ellos y para las comunidades cristianas. "Según sea nuestra respuesta a esta prueba, los cristianos crearemos valor y daremos alma a nuestras sociedades". Terminó enunciando una serie de elementos que la Iglesia tiene, pero que debe vivir más en su conjunto para afrontar positivamente los desafíos actuales.

El mundo "cada vez se hace más cristiano y más musulmán", según los mismos estudios, que ofrecen cifras para ambas religiones. Para el año 2050 "cristianos y musulmanes estarán casi a la par". Pero en el cristianismo se produce un salto cualitativo: estará fundamentalmente en el hemisferio sur, frente a lo que ocurría antes. También "Europa se va ir secularizando progresivamente". El mayor ritmo de secularización se va a producir en España, según el profesor Contreras.

La cantidad de personas que no creen en Dios "va a aumentar, normalmente con mayor proporción en los países protestantes que en los católicos, con excepción de Francia". Los cristianos seguirán siendo mayoría en Europa, pero también crecerá el islam. "Todo esto nos lleva a esa diversidad y a esas sociedades plurirreligiosas sobre las que proyectaré la función de los poderes públicos y la función de las comunidades religiosas".

¿Qué supone la laicidad en las relaciones Iglesia-Estado? "Muchas veces se ha entendido como privatización de la religión. Pero esto no quiere decir que se relegue al plano personal, sino que escapa del ámbito del Estado", señaló el ponente. "La libertad religiosa tiene un ámbito social y externo que debe ser protegido. Estado laico significa que los poderes públicos deben estar separados de la religión, y las normas jurídicas no pueden articularse sobre valores religiosos, respondiendo a la protección y garantía de los derechos fundamentales".

Laicidad y libertad religiosa

La libertad religiosa "no abarca sólo a los que creen, sino también a los que no creen. Garantiza la libertad de todos ante la pregunta sobre la existencia de Dios. En su ámbito externo no sólo incluye la libertad de coacción, sino también una acción positiva o de promoción de esa propia libertad religiosa". Por ello "la laicidad debe ser entendida como la otra cara de la moneda de la libertad religiosa".

En España, "aunque la libertad religiosa está oficialmente reconocida, su ejercicio es difícil a veces". En algunos países se confunden las técnicas de normalización con la integración. "No es lo mismo la inmigración, que es una cuestión coyuntural, que la religión, que es estructural. Los hijos de los inmigrantes de hoy serán nacionales, y no se les pueden aplicar las mismas medidas, porque habrá un problema de pertenencia", afirmó.

José María Contreras señaló que una cosa son los derechos que incluye la libertad religiosa, y otra cosa la gestión de esos derechos. Abordó algunos casos concretos: la apertura de lugares de culto, los ritos funerarios y enterramientos, la presencia de símbolos religiosos en los centros públicos, etc. Llamó a aceptar las religiones en los ámbitos públicos, ya que la sociedad tiene una identidad integrada también por la religión.

En cuanto al papel de las religiones en el espacio público, el ponente habló de tres funciones: "la primera es estar atentas a la tutela de la libertad religiosa, no sólo la relativa a ellas mismas, sino cuando afecta a otros grupos. La defensa de la libertad religiosa de todos y para todos. A más libertad, más para todos".

Una segunda función sería "la tutela de los derechos de las minorías. Los derechos colectivos, no sólo los de las personas, se ven como una necesidad. Porque a veces se sufren discriminaciones por formar parte de un grupo. Las comunidades cristianas deben izar la bandera de la protección de las minorías en una Europa mayoritariamente cristiana, y no utilizar el elemento de la reciprocidad, que no hace más que disminuir los derechos fundamentales".

Por último, la tercera función es "el diálogo interreligioso, un elemento esencial que pueden aportar los cristianos a Europa, sin excluir a nadie. Cuando yo era director general, eché en falta el diálogo entre las confesiones. Sólo lo veía dentro de la Comisión Asesora de Libertad Religiosa, y no constaté que lo hubiera de manera institucional entre ellas".

"No nos une una homogeneidad suficiente en lo histórico, político y cultural, sino la adhesión a unos valores", señaló la letrada. Es lo que permite "cambiar las cosas en lugar de adaptarnos simplemente a ellas". Por eso la ponente afirmó que "no es cierto que en el origen de la Unión Europea naciera sólo con motivaciones económicos, sino que nació para salvaguardar la paz y la unión en torno a unos valores después de las grandes catástrofes del siglo XX. Se trataba de crear una comunidad con unos lazos que evitaran repetirlas, precisamente en torno a compartir soberanía en algunos elementos importantes, como fueron al principio el carbón y el acero".

Para terminar, Mayor Oreja, llamó a "hacer un examen de conciencia. Cada uno debe responderse a esa cuestión de cómo cambiar". Esto "nos va a exigir mucho a todos, y nos va a exigir mucho a los cristianos. Me escandaliza hoy en el mundo no es que maten a cristianos en otros lugares, a mí lo que me preocupa es nuestra indiferencia: los matan y no reaccionamos ni sabemos cómo reaccionar. Es un ejemplo de lo que, en mi opinión, debemos cambiar. Encontrando el alma de Europa o llenándonos de espiritualidad, reencontrando el amor primero".